- La iniciativa, impulsada por la Municipalidad de Valparaíso junto al Colegio de Arquitectos, convocará a cinco escuelas de arquitectura de la región y contempla $150 millones para la futura ejecución de los proyectos ganadores.
Con el objetivo de avanzar hacia una ciudad más inclusiva y segura para niñas, niños y adolescentes, la Municipalidad de Valparaíso realizó el lanzamiento oficial del concurso “Jugar Valparaíso”, iniciativa desarrollada en el marco del Mes de la Niñez y que busca diseñar nuevos espacios públicos incorporando la participación de las comunidades y las propias infancias.
El concurso reúne a las escuelas de arquitectura de la PUCV, Universidad de Valparaíso, Universidad Técnica Federico Santa María, Universidad Viña del Mar y Universidad Andrés Bello, que desarrollarán propuestas para cinco sectores de la comuna: Rodelillo, Las Palmas, La Laguna, Montedónico y La Isla.
Durante la ceremonia se presentaron las bases del concurso y se realizó el sorteo de los terrenos que serán abordados por cada institución. Las propuestas deberán considerar procesos participativos con vecinos, organizaciones sociales, niñas, niños y adolescentes.
La alcaldesa de Valparaíso, Camila Nieto, expresó que “estamos muy agradecidos del convenio que hemos celebrado con el Colegio de Arquitectos, que nos ha permitido lanzar este programa ‘Jugar Valparaíso’, en donde cinco escuelas de arquitectura de la comuna con cinco territorios que hemos escogido, van a estar generando procesos participativos con las comunidades, los niños y niñas, para diseñar espacios públicos que con financiamiento municipal estaremos ejecutando el segundo semestre del 2027. Esto reafirma nuestro compromiso de que la inversión no solamente tiene que estar en el plan de la ciudad, sino que también en los cerros. Agradecemos a los estudiantes, a las dirigencias y sobre todo a las escuelas de arquitectura de la región de Valparaíso”.
La iniciativa responde, entre otros antecedentes, a los resultados del Diagnóstico Comunal de Niñez y Adolescencia 2025, que identificó la falta de espacios públicos seguros para jugar, encontrarse y desarrollarse como una de las principales preocupaciones de las infancias de Valparaíso.
Rodrigo Puentes, presidente del Colegio de Arquitectos Región Valparaíso, manifestó que “nos parece muy importante y primordial que el gremio del Colegio de Arquitectos se relacione con el municipio en el pensar Valparaíso desde la arquitectura, que es nuestro oficio y profesión; y además la importancia de ligar también a los estudiantes y escuelas de arquitectura, ya que finalmente todos nos dedicamos a hacer ciudad y es importante que este hacer ciudad sea colaborativo y, como decía la alcaldesa, no desde el interior de las universidades, sino que en la ciudad”, expresó.
Uno de los principales elementos del concurso es que los proyectos seleccionados podrán transformarse en obras concretas, ya que la Municipalidad destinará $150 millones para la futura ejecución de los cinco proyectos ganadores, con un presupuesto referencial cercano a $30 millones para cada intervención.
Marilyn Olivares, presidenta de la Junta de Vecinos Israel Roizblatt de Placeres Alto, dice estar muy contenta con esta iniciativa: “Tenemos hartos problemas con ese espacio, no tiene luz y es un espacio que se está perdiendo; y si se va a ocupar para la niñez, para el adulto mayor y el adolescente, nos parece perfecto”, dijo.
La entrega de las propuestas por parte de las universidades está prevista para diciembre y la selección y premiación de los proyectos ganadores se realizará durante la última quincena del mismo mes.
En representación de los estudiantes de arquitectura, Valentina Letelier de la Universidad Técnica Federico Santa María, comentó: “estamos muy contentos de poder ayudar en este concurso, aportar nuestro granito de arena a la niñez y estamos muy felices de que nos haya tocado el sector de La Laguna porque está muy cerca de la Universidad y los vecinos nos han recibido súper bien, así que feliz”.
Con “Jugar Valparaíso”, el municipio porteño busca dar un paso concreto hacia una ciudad que reconozca el derecho al juego y que incorpore a las infancias en las tomas de decisiones sobre el uso del espacio.



